domingo, 2 de diciembre de 2012

Reglas Básicas del Ser Humano



 
Por Eduard Albert Meier (14 años de edad), Regensdorf, Sábado 3 de Febrero de 1951, 20:02 hrs

1.       Toda persona debe preguntarse a sí misma por el propio sentido de la vida, debe buscarlo y encontrarlo y querer aplicarlo para mejorar su vida y su actuar.

2.       Toda persona debe ser ella misma y por eso también debe conducir su propia personalidad, la cual desarrolla sus propias y efectivas ideas, las sigue y las realiza.

3.       Toda persona debe dejar reinar a la propia sensatez y el propio entendimiento, de tal forma que se exija a sí misma lo mejor y más saludable, que se moldee según su propia voluntad y que obedezca de forma propia y libre sus necesidades particulares.

4.       Toda persona debe formarse de tal modo que siempre sea ella misma, que tenga sus propias e intensas vivencias; que no se deje jamás esclavizar o subyugar de cualquier manera, y que en consecuencia, que conserve su libertad exterior e interior en todos los aspectos, es decir, tanto en sus pensamientos y sentimientos como también en sus decisiones, opiniones, pareceres, emociones y actos, etc.

5.       Toda persona debe mostrar ante sí misma la amabilidad y amor necesarios y debe sentirse segura en sí misma, así como también debe ser sincera consigo misma, de tal modo que ella pueda entender sus propios pensamientos, sus sentimientos, emociones, acciones, opiniones, etc.

6.       Toda persona debe dirigir sus pensamientos, sus sentimientos, ideas, deseos, necesidades y acciones, etc., de tal modo que se sienta capaz de alcanzar metas elevadas, las cuales, sin embargo, siempre deben corresponder a la naturaleza de sus facultades y sus posibilidades y, por consiguiente, no deben ser exageradas ni demasiado elevadas.

7.       Toda persona debe verse y reconocerse así tal como es realmente, es decir, que no suponga erróneamente que ella misma es un mundo perfecto, pues esto no le es posible a ninguna persona debido a que cada uno debe aprender y, por consiguiente, está integrado a errores y a lo imperfecto. Por lo tanto no es posible que todo esté claro en el ser humano, que todo sea correcto y que él sea mejor que los semejantes.

8.       Toda persona siempre debe ser completamente consciente que existen diferencias entre la conciencia de un ser humano y la de otro; y en consecuencia, cada uno no puede tener exactamente la misma inteligencia que otro. Sin embargo, esto no justifica que se vea a los prójimos como deslumbrados y clasificarlos como personas inferiores. Tal justificación tampoco existe cuando los semejantes están inhibidos religiosamente e incluso sectariamente, pues a pesar de ello, ellos también son seres humanos que están integrados exactamente como todos los otros a las regularidades creacionales-naturales de la vida y del aprendizaje evolutivo.

  1. Todo ser humano debe procurar, por medio de su propio esfuerzo, de construir y perfeccionar su existencia y sus deberes vitales en toda forma de lo justo, de lo razonable e intencional, etc., de hecho, tanto en lo material como en lo referente a la conciencia, al carácter, las virtudes y en el ámbito de los pensamientos-sentimientos y en lo psíquico. A través de ello el ser humano debe crear también una marcada motivación para elevarse en sí mismo, y sin rebajarse de ninguna forma - tampoco en forma religiosa o sectaria.
  2. Toda persona debe no emplear su idealismo en cosas indignas, indemostrables y dudosas, sino que debe dirigir su idealismo especialmente hacia el reconocimiento de sí mismo en su verdadera y propia naturaleza, y de mejorarla, completarla y también de realizarla exteriormente, pues el verdadero ser es la real naturaleza de aquello que está orientado hacia el progreso y el éxito y, en consecuencia, es la fuente de la formación de la vida.
  3. Toda persona tiene el deber de no creer en cualquier cosa, sino que debe buscar constantemente la verdad fundamental, la que sólo será capaz de hallar dentro de sí misma cuando investigue y reflexione todo y deje reinar su sensatez, su entendimiento y su sana lógica. El ser humano es capaz de encontrar la verdad sólo dentro de sí mismo, pero sólo cuando esté libre de cualquier creencia en cosas que nunca será capaz de demostrar en sí mismo. La creencia no es ninguna prueba, sino algo que se supone que es agradable, apetecible y correcto, sin que se pueda especificar en ella un contenido de verdad, en consecuencia, una creencia jamás puede ser conclusiva porque carece justamente del hecho de una verdad demostrable.
  4. Toda persona no podrá jamás encontrar aquello de la verdad real que ha estado buscando por muchos años o durante toda su vida, si simplemente se entrega a una creencia y no investiga ni reconoce en sí misma la realidad de la verdad a través de la lógica, la sensatez y el entendimiento, para luego también ponerla en práctica y seguirla a través de su vida y en su estilo de vida.
  5. Toda persona debería ver su meta más alta en construir y poner a la práctica su conocimiento, su capacidad, su verdadero amor, su verdadera felicidad, sus facultades y posibilidades, así como su sabiduría y su humanidad, de tal forma que así pueda conducir una vida verdaderamente evolutiva y humanamente correcta y también pueda ayudar de esa manera a sus semejantes.
  6. Que toda persona preste atención en primer lugar a sí misma, es decir, a su personalidad, a su carácter, a sus virtudes, sus pensamientos, sentimientos y actos, para que lo organice todo de tal manera que todo sea justo y que no persiga metas falsas que terminan en la creencia de cosas irreales.
  7. Que cada persona administre sus ingresos y sus bienes de forma razonable y que no los derroche en cosas irreales basadas en creencias, pues cada uno debe ser justo y debe cuidar de sí mismo, cuando se le ofrece la posibilidad y la vida, para que no sea una carga injusta para sus semejantes y que no se comporte como un parásito.
  8. Que toda persona viva constantemente en el presente, pero que se fije en el futuro y se preocupe de su formación, tomando también en consideración el pasado y que aprenda de ello para que logre éxitos, reconocimientos y progresos.
  9. Todo ser humano necesita la calma y la paz, en consecuencia, también necesita sus horas de tranquilidad y no debe estar constantemente ocupado, no solamente en la soledad, sino tampoco en compañía de sus semejantes, la familia y tampoco en las comunidades. Toda persona necesita del ocio, pues sólo a través de él puede reflexionar y recuperarse. Pero el ocio siempre debe ser adecuado y no exagerado a fin de que no se convierta en una carga ni en disgusto de los propios pensamientos y sentimientos y que no se convierta en un problema para los prójimos.
  10. Que toda persona siempre preste atención de tal modo que busque constantemente sólo la verdad y nunca las enseñanzas de salvación ya que realmente no existe tal cosa, ni en sentido filosófico, o religioso, mundano, sectario o en sentido ideológico o científico. En todos los casos, una enseñanza de salvación siempre corresponde a un engaño con respecto a una creencia, o al menos a una charlatanería o a un afán de lucro criminal. En verdad, siempre cuenta sólo la realidad, la cual está erigida sobre el aprovechamiento del sano juicio y del sentido común, así como sobre la verdadera lógica.
  11. Que toda persona siempre sea honesta y abierta para con sus semejantes y que nunca pretenda - por el motivo que sea - controlar a sus semejantes causándoles perjuicio. Que esto sea tanto en la familia como también en toda comunidad, de modo que no se causen chismes o discriminación u otras injusticias.
  12. Que toda persona preste atención a su libertad interior y exterior y que no se ate jamás a cualquier cosa de la que no se pueda liberar después, o que le asusten ante el paso de la liberación, ya sea esto relacionado a cosas y valores puramente materiales o a una relación humana de la familia o de la comunidad de cualquier tipo.
  13. Toda persona debe cuidarse de jamás aceptar e interpretar cualquier enseñanza política, filosófica, sectaria, mundana, científica, religiosa o de otra forma ideológica como una “verdadera verdad” o como un “verdadero y real conocimiento”, etc., pues en verdad toda enseñanza debe cuestionarse hasta el último detalle, ya que sólo así se puede explorar la verdad efectiva y se puede experimentar la realidad.
  14. Toda persona siempre debe tener claro que su vida vivida, sean los años que sean, jamás ha sido sin sentido ni objetivo. En consecuencia, la vida vivida en sí no tiene tampoco nada perdido en ella, pues cada segundo vivido tiene cumplida, con seguridad, su intencionalidad y ha traído éxito evolutivo, aún cuando el resultado tal vez pueda haber sido sólo escaso.
  15. Toda persona debe tener siempre una mente clara y razonable y no debe exponerse a la continua influencia de cualquier enseñanza que le quite la posibilidad de su propia reflexión, su propio cavilar, su exploración, su reconocimiento y su comprensión. Si el ser humano quiere dedicarse a cualquier cosa o a una enseñanza, entonces siempre debe considerar la posibilidad de disponer de suficiente tiempo para poder ejercitar sus pensamientos y sus sentimientos, sus razonamientos e ideas, etc., a fin de que lo pueda investigar todo y que pueda hallar las conclusiones, así como la verdad, dentro de sí mismo.
  16. Toda persona debe cuidar las relaciones interpersonales, debe dedicarse a los vínculos familiares, así como a las amistades, al compañerismo y las relaciones amistosas. Los padres, los hermanos, los amigos, los conocidos y los semejantes en general, siempre deben ser un manantial de alegría y de paz, en efecto, en una forma libre que genere unión y expansión en todo aspecto.
  17. Toda persona siempre debe cuidar que la vida le dé un sentido y que sea capaz de proporcionarle una sensación de seguridad y de protección. Esto se debe presentar tanto en la sociedad con los semejantes, como también cuando está a solas consigo misma.
  18. Toda persona debe formar su vida de tal modo que sea rica en acontecimientos, que encuentre en ella amor, dicha, alegría, paz, armonía, equilibrio y libertad.
  19. Toda persona que quiera vivir según la realidad debe concederse y conservar en sí misma una sana autoestima y auto confianza, porque sólo a través de ello y en referencia a sí mismo, pueden tener efecto pensamientos, sentimientos y acciones saludables, de supervivencia y progresistas.
  20. Toda persona debe comportarse siempre y en todo momento según los buenos modales y un carácter virtuoso, en lo relativo a su trabajo y su modo de pensar, sus conocimientos, y su formación, de tal modo que sea percibida y respetada como un verdadero ser humano, tanto en su entorno cercano como lejano.
  21. Que toda persona viva su vida de tal modo que después de haberse despedido de la vida suscite buenos recuerdos de ella, los cuales la dejen seguir viviendo póstumamente en buenos pensamientos
  22. Que toda persona viva de tal forma que los semejantes participen en su vida y que ellos la honren en sus pensamientos y sentimientos. Puede ser muy bien que haya enemigos que han participado en forma maligna, pero que sean perdonados, pues la obra del amor debe ser, no el odio, sino la paz y el perdón.
  23. Toda persona debe sentirse integrada en la comunidad de los semejantes, con el fin de que la experiencia de vida comunitaria pueda fomentar amor, paz y libertad, así como la armonía y la felicidad de cada uno.
  24. Que toda persona sea diligente, de tal modo que pueda desarrollar en su vida tanto, los pensamientos de plena sensibilidad, así como también los espontáneos y los sentimientos de amor. Así pues que sea que toda vida humana siempre encuentre, tanto de manera espontánea como también bien reflexionada, nuevas direcciones positivas, buenas y alegres.
  25. Que cada persona se esfuerce durante toda su vida por cumplimentarla en todo aspecto, tanto en el aprendizaje y en la acumulación de conocimientos, en el desarrollo de la sabiduría, en el ejercicio del trabajo satisfactorio, en el verdadero amor y armonía, como en el cuidado de salvaguardar la paz y la libertad.
  26. Toda persona debe estar siempre abierta para todas las cosas, de tal modo que pueda encontrar durante su vida mucho que sea misterioso y cautivador, que la pueda sorprender y asombrar, y que quizás la deje sin aliento ante un feliz sobresalto y la mantenga siempre joven.
  27. Toda persona debe cuidar siempre de tener una relación abierta, buena, afectuosa, pacífica, armónica y liberal con todos los seres humanos, aún cuando le sean hostiles. El odio, por lo general, no perjudica al prójimo sino al mismo que odia porque satisfacer el propio odio se convierte en deshonra propia.
  28. Toda persona debe ser abierta ante preguntas sobre el sentido de la vida y la existencia humana y éstas le deben ser una necesidad para reflexionar y también para hablar sobre ello con los semejantes para que gane de ello el reconocimiento de la verdad.
  29. Toda persona debe sentir y debe tener la seguridad que ella también puede comunicarle y explicarle a sus semejantes lo que le sea importante, y que se le muestre comprensión por ello.
  30. Toda persona debe sentir y debe tener la seguridad de que los semejantes entenderán aquello que la agobia y la abruma y que podrá esperar un consejo útil u otra ayuda.
  31. Toda persona debe conducir su vida de una manera abierta de tal modo que ella sea una ventaja y un provecho en toda forma positiva, tanto para sí misma, como también para su familia, para sus relaciones y para la comunidad.
  32. Toda persona debe cuidar de no simplemente evadir los problemas y los conflictos, sino de buscar sus soluciones y de superarlos.
  33. Toda persona debe incorporarse a la obligación de formar suficiente auto confianza y una sana autoestima para enfrentar todas las tareas y las dificultades que se presentan en la vida y poder superarlas.
  34. Toda persona debe esforzarse siempre por no dejarse sacar de quicio por causa de cualquier tensión que aparezca en ella misma o en los prójimos, y de no sentirse mal ni volverse insegura.
  35. Toda persona debe esforzarse por organizar por sí misma cuando tiene la oportunidad, conscientemente y prudentemente, todas las situaciones de la vida.
  36. Toda persona debe formarse de tal manera que no se desmorone con pensamientos y sentimientos depresivos a causa de situaciones que no son claras, confusas y desagradables.
  37. Toda persona siempre debe estar preparada para enfrentarse de una manera relajada con los pensamientos y los sentimientos de malestar para poder tratarlos correctamente y no caer en sus manos.
  38. Que toda persona se esfuerce en practicar la comunicación con los semejantes para que así dé expresión a su propia posición y que defienda su propia opinión o sus intereses de aprender.
  39. Toda persona debe fijarse metas en su vida y anhelarlas y conseguirlas con reflexión, con atención, interés, motivación y confianza en sí misma.
  40. En toda situación, toda persona debe percibir su vida como digna de ser vivida.
  41. Toda persona debe decidir su comportamiento siempre por sí misma y no mediante circunstancias exteriores, mediante prójimos o religiones, sectas, filosofías, ciencias o cualquier ideología.
(Traducido por Wolfram Heine y Ramón Sambola)

 

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