miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sobrepoblacion el gran reto de nuestra humanidad actual




“El hombre de la Tierra se considera la corona de la Creación, y por ello se toma el
insensato derecho de creer, que por su poder de razonamiento, él está por encima de
todas las cosas y tiene el derecho de sobrepoblar el planeta y de permitirse ignorar y
pisotear todas las leyes y mandamientos de la naturaleza. Con estos delirios de
grandeza, él ya se ha vuelto tan inhumano, tan carente de amor al prójimo y tan
demente, que todo se ha degenerado en una cobardía sin límites. Los pensamientos
reales y razonables, así como el verdadero amor, el amor al prójimo, la preocupación
humanitaria y el afán por la verdad se hallan completamente insensibilizados, de modo
que él ya no alcanza a distinguir por ejemplo, que la sobrepoblación es la culpable de los
inmensos problemas que afectan a los habitantes de la Tierra y que reduciéndola,
únicamente mediante un estricto control de natalidad, podrían ser eliminados. Pero en
lugar de reconocer esta verdad, criminalmente se crean y se apoyan a organizaciones
de beneficencia que prestan ayuda, la cual va contra toda regla natural, logra causar
más daños que beneficios, porque ellos no aclaran y no introducen un control de
nacimientos, por consiguiente en el futuro se procearán miles de millones de
descendientes y aumentan infinitamente todos los graves problemas aún más y más.
Los más adinerados apoyan estas manipulaciones con montos millonarios, pero tan sólo
para tranquilizar su mala conciencia que resulta de su equivocado humanitarismo y su
equivocado amor al prójimo. Estos contribuyentes engañan cobardemente sus propias
conciencias, ya que son incapaces de reconocer la verdad real y de actuar sólo de
acuerdo a ella. Así prestan ayuda en el sitio equivocado y en asuntos errados, y se
hacen culpables de contribuir y de ser responsables directos del desarrollo de las
incesantes y crecientes miserias mundiales, de los daños y las numerosas catástrofes y
penurias.
Los equivocados y errados colaboradores, los equivocados humanistas y los
responsables creadores de la sobrepoblación, son culpables además de numerosos
otros males, y hasta de enormes actos criminales que ocurren en la Tierra. Esto también
incluye a la tortura y la pena de muerte, que todavía a nivel mundial se aplican en
muchos países, y cuyos partidarios y defensores son a menudo aquellos individuos que
representan y justifican las religiones y demás sectarismos, como también las así
llamadas "ayudas" contra el hambre. Esto representa una gran paradoja, puesto que por
un lado claman por la supervivencia y por otro lado, destruyen vidas al matar y al torturar
a los culpables de delitos, de actos criminales, o de acciones e ideas políticorevolucionarias.
¿Cómo se explica esto? y que debido a la injustificada ayuda,
nuevamente procrean cientos de millones de seres, y de ellos a su vez surgirán millones
de nuevos delincuentes, criminales peligrosos, drogadictos y extremistas de todo tipo,
etc. De esto nadie quiere saber nada.
Gracias a los errados colaboradores, las mentes sin lógica, los que desprecian las leyes
de la Creación, los errados humanistas y los generadores de la sobrepoblación de
cualquier otra especie, el suelo es preñado con las semillas de todos los males posibles,
de las cuales luego brotan y maduran las destrucciones de diversas denominaciones que
sobrecargan a todo el globo terráqueo, aunque el mal fundamental de todos los daños
14
globales y devastaciones se llama sobrepoblación. De ello también resulta la locura del
odio a los extranjeros, el racismo, el odio a los refugiados y el odio al prójimo, asimismo
también cada sectarismo de característica religiosa, mundana, esotérica, de OVNIlogía,
filosófica, de libre culto u otros grupos especiales, sin dejar de lado el sectarismo de las
religiones principales. Pero la sobrepoblación resultan crimines y guerras, como también
vicios y la drogadicción, el consumo indebido de medicamentos, el alcoholismo, el hábito
de fumar, de inhalar drogas, el sadismo, el masoquismo y muchos otros males en los
que cae el hombre y que cada vez son más severos y numerosos debido al incesante
crecimiento de la población mundial. Ésta es una realidad comprobada desde hace
tiempo que ya no se puede dejar de lado ni mantener en secreto. Solamente los
criminales cultivadores de la sobrepoblación de todo tipo no quieren ver ni reconocer, ni
aceptar esta realidad. Pero ¿por qué es así? ¿por qué estos criminales cultivadores de la
sobrepoblación no quieren ver, ni escuchar, ni reconocer, ni tomar conciencia, ni aceptar
de ninguna manera la verdad y la realidad de los daños globales y las devastaciones? La
respuesta a esto no es fácil, puesto que los motivos son distintos para todos, según
estén afligidos por el alcoholismo, la drogadicción, el consumo indebido de
medicamentos, el hábito de fumar, la inhalación de drogas, el sadismo o el masoquismo,
cualquier sectarismo religioso, de libre culto, agrupamientos especiales, filosóficos,
esotéricos, parasicólogos, espiritistas o el sectarismo de las religiones principales, o por
la guerra, el asesinato, el crimen, así como el odio a los extraños, por el racismo, por el
odio a los refugiados, odio a los extranjeros, odio al prójimo, etc. De modo que es
equivocado suponer que para todas las nombradas degeneraciones hubiera un sólo
motivo, pues el motivo en realidad se divide en miles, y estos miles de motivos son
fundamentales y decisivos tanto para extremistas, como para doctrinas sectarias y para
vicios de toda clase, por estas razones son, por ejemplo:
1. La inaptitud para vivir
2. El vicio
3. La falta de autocontrol
4. Los daños psíquicos
5. La propaganda sectarista
6. La propaganda de grupos o
intereses especiales
7. La propaganda política
8. La falta de contacto con otros
9. La euforia
10. La desocupación
11. Las angustias (Fobias)
12. La enfermedad
13. Problemas existenciales
14. Problemas de contacto
15. Problemas con el prójimo
16. Problemas de comunicación
17. Frustración
18. Pobreza de sentimientos
19. Esquizofrenia
20. La superstición, creencias
falsas
21. El engaño
22. La coacción
23. El terrorismo
24. El despotismo
25. Falsa educación
26. Malentendimiento de la verdad
27. Irresponsabilidad consigo
mismo
28. Búsqueda de lo elevado
29. Búsqueda del sentido de la vida
30. Búsqueda de la verdad
31. Problemas sociales
32. Odios de todo tipo
33. La codicia
34. La inconsciencia
35. El deseo de venganza
36. El deseo de sangre
37. Codicia de matar
38. Problemas familiares
39. Frialdad de sentimientos
40. Exceso de sentimientos
41. Penas de amor
42. Propensión a mentir
43. El fraude
44. La megalomanía
45. La arrogancia
46. El orgullo
47. Adulación
48. Desorden estatal
49. Desorden político
50. Guerra o revolución
51. Desorden de todo tipo
52. Querellas
53. Disputas
54. Aflicciones
55. Propensión a herir
56. Ignorancia
57. Autocracia
58. Mala administración
59. Estrechez de todo tipo
60. Crisis de personalidad
61. Veleidad
62. Falta de voluntad
63. Falta de iniciativa
64. Falta de opinión
65. Falta de pensamientos
66. El abuso de confianza
67. Adulterio
68. Ruptura de amistades
69. Ruptura de promesas
70. Promesas falsas
71. Depresión
72. Melancolía
73. Tristeza
74. Exuberancia exagerada
75. Soledad
76. Afán por peculiaridades
77. Afán por degeneraciones
16
78. Deseo de reconocimiento propio
79. Prejuicios
80. Pretensiones de saber todo
mejor que otros
81. La crítica falsa
82. Afeminación
83. La injusticia
84. Falso humanitarismo
85. Imbecilidad
86. Tormentos de todas clases
87. Tortura
88. Maltrato
89. Violación
90. Explotación
91. Servilismo ante decisiones
estatales contrarias a la
ley/derecho
92. Incompetencia
93. Falta de interés general
94. Fácil de persuadir
95. Seguimiento ciego de otros
96. Incapacidad de juicio
97. Envidia y emulación
98. Mezquindad
99. Desenfrenamiento
100. Desmedida
101. Egoísmo
102. Celos
103. Problemas de conducta
104. Las averciónes al trabajo
105. Belicosidad
106. Ansia de poder
Estas son sólo 106 de varios miles de argumentaciones, motivos, orígenes, puntos de
partida y hechos determinantes que llevan a sectarismos y a oscurantismos de todo tipo,
así como a la drogadicción, al tabaquismo, al alcoholismo, a la inhalación de substancias
alucinógenas, como también a manías de odio contra lo foráneo, al racismo, odio a los
extranjeros, odio a los asilados y odio al prójimo, etc. Estos males alcanzan su
degeneración a través del Ku-Klux-Klan, el antisemitismo y el neonacismo, etc., de los
cuales a su vez resulta una extensa ramificación innumerable de nuevos males y
destrucciones que muchas veces terminan en el pauperismo completo o en suicidios, así
como en el asesinato, la tortura, la pena de muerte (que también es un asesinato), la
criminalidad, el asesinato en masa y el genocidio. El futuro demostrará que todos estos y
otros males seguirán ascendiendo y degenerándose continuamente, tanto los
sectarismos de todo tipo, como también los vicios, como: la drogadicción, la adicción a
medicamentos, el alcoholismo, la inhalación de alucinógenos, etc. También la
criminalidad en su expresión más severa y el crimen organizado irán en aumento y
cobrarán muchas vidas, como lo harán también el odio a los extranjeros, el odio a los
semejantes, el odio a los asilados, el racismo y el odio al prójimo. Las torturas tomarán
muchas formas, como también la pena de muerte, las violaciones, los asesinatos
simples, los asesinatos en masa, los asesinatos por motivos religiosos o sectarios y
también el genocidio. También muchos otros males de tipo religioso-sectario, así como
de tipo político y de intereses especiales aumentarán en forma horrenda y dominarán al
17
mundo y sembrarán el miedo y el terror en la humanidad. Pero de todo esto únicamente
el hombre de la Tierra tiene la culpa, especialmente aquellos que se deben señalar como
cultivadores de la sobrepoblación - sin importar cómo se hacen culpables de ello. Todos
estos culpables son los que amenazan conscientemente la vida en esta Tierra y
amenazan con destruirla. Por estos mismos individuos irresponsables se fomenta
conscientemente todo mal destructor de vida sobre la Tierra - mediante una constante
producción de nuevos descendientes, y por consiguiente, una creciente sobrepoblación.
Todo ello únicamente porque mucha gente está equivocada y no tiene ningún tipo de
responsabilidad, ni para sí mismos, ni para su propio descendientes, ni para sus
prójimos, ni tampoco para el resto de la humanidad. Consecuentemente, no tienen
ningún sentido de responsabilidad para el planeta, ni tampoco para la fauna y la flora de
este Mundo. Y todo ello únicamente porque los irresponsables son autoritarios y
megalómanos, que se ven a sí mismos como la Creación misma y creen que su
brutalidad corresponde a un pensamiento real y racional, mientras que realmente no son
capaces con su fuerza de voluntad y su comando, de dejar crecer un sólo pelo en su
cabeza. Realmente, a este tipo de personas no se les puede caracterizar como
razonables, porque fuera de otro modo, cómo podrían entonces seguir tolerando todas
las acciones de las entidades religiosas y sectarias, y las falsas creencias de todo tipo,
así como el delirio del extremismo con todas sus degeneraciones, y hasta llegar a
instigar y defender que la vida en la Tierra y el planeta mismo sean aniquilados y
destruidos. Estos irresponsables, estos errados humanitarios, creyentes de sectas,
partidarios de la demencia, causantes de la sobrepoblación y los desastres, así como
destructores de la vida y del planeta, son los que, instigados por el falso humanitarismo
de sus creencias sectarias, hacen todo lo posible para que los males de la Tierra
aumenten drásticamente y se desborden cada vez más y amenacen y destruyan a toda
vida, y así el hombre de la Tierra se reproduzca aún a mayor velocidad, gravedad y
desenfreno, como conejillos de Indias.
Del mal de la sobrepoblación y de la lenta y cada vez más rápida destrucción de toda
vida sobre la Tierra y del planeta mismo, en realidad son culpables también la mala
administración y la corrupción, así como las organizaciones y los patrocinadores de la
ayuda para los países en vías de desarrollo, aunque aquellos responsables no lo quieren
admitir. Precisamente por medio de la ayuda para los países en vías de desarrollo que
proviene de los países industrializados del así llamado mundo civilizado y de los países
más ricos, se han hecho estragos en los países del tercer mundo, desde la tala de
regiones tropicales hasta la devastación y desolación total de tierras que eran
sumamente fértiles. Allí donde una vez habían bosques tropicales proveedores de
oxígeno y reguladores del clima, hoy se encuentran suelos desolados y devastados,
corroídos, saqueados y muertos, en los que apenas crece algún pasto, y donde habían
florecientes campos y praderas, o donde habían tierras pobres de las que se podían
obtener suficientes cosechas para sustentar la vida con diversos cereales y verduras,
etc., hoy se encuentran desiertos salitrosos, paisajes desolados y muertos, o pantanos
infértiles que en muchos casos son criaderos de agentes patógenos letales. Y todo esto
por culpa de la ayuda para el desarrollo, ayuda de aquellos que irresponsablemente que
hacen lucras horrendose inyectan medios financieros in inmensos desde los países
civilizados y con fuertes economías (y siguen inyectando) en el tercer mundo, para así
ejercer o dejar que ejerciten la mala administración y la corrupción, y para construir
presas y establecer plantas modelo y de desarrollo según esquemas económicos que
causan la deforestación de los trópicos y la destrucción de la Tierra y la vida, lo cual ha
evocado y está evocando tremendos cambios climáticos que influencian negativamente
a toda la Tierra y a toda vida, causando tremendas tormentas, huracanes y tifones, así
como inundaciones, derrumbes, terremotos, sequías e otras innumerables calamidades.
Pero también con relación al hombre mismo se han evocado diversas catástrofes
18
mediante la ayuda para el desarrollo, por ejemplo, mediante estas ayudas se ha
"desarrollado" a los "pobres" campesinos del tercer mundo, de manera que se les ha
desplazado de sus tierras, o se les ha impedido que cultiven sus escasas tierras para
obtener sus escasas cosechas, de las que bien o mal se habían podido alimentar desde
hace siglos. Por el destierro y el impedimento, los trabajadores de la Tierra y los
campesinos han perdido sus medios de subsistencia, ya sea por excesiva edificación, o
por destrucción y devastación de sus escasas, pero algo fértiles tierras. Todo gracias a
la "ayuda" para el desarrollo.
La gente que desde siglos y milenios ha cultivado sus escasas y semifértiles tierras y
que siempre habían tenido algún alimento, no han perdido únicamente sus tierras
mediante la mala administración y la corrupción y también por la ayuda a los países en
vías de desarrollo, sino también su trabajo, al que estaban acostumbrados y con el que
habían vivido en paz por siglos. Con la pérdida de sus tierras y de su trabajo, también se
desvaneció su iniciativa, ya que los programas de "desarrollo" ponen alimentos de todo
tipo a disposición gratuita de los expropiados, desterrados y desempleados, de manera
que pierden la iniciativa de ser responsables de sí mismos y de poner empeño en sus
propios medios de subsistencia. Consecuentemente comenzaron a dormitar y a llevar
una vida sosegada, esperando que los "pollos asados" les vuelen hacia la boca en forma
de alimentos proveídos por los planes de desarrollo, o que al menos se los sean llevados
en forma gratuita. Y por la falta de la forma tradicional de obtener alimentos, mediante el
fuerte trabajo de cultivar sus escasas tierras, la gente ya no sabía cómo comportarse ni
qué hacer. En su aburrimiento, la gente se ocupaba entre sí, particularmente en forma
sexual, por lo cual los hombres y las mujeres se unieron y comenzaron a procrear
descendientes en grandes números. Primero fue la Revolución Francesa la culpable de
la explosión demográfica, como consecuencia de la disparatada idea que había que
procrear muchos descendientes y con ellos poder oponerse al gobierno en forma
poderosa e indicarles sus límites. También se adjuntó a ello la vieja y errada idea, que se
deben generar muchos descendientes para que los ancianos en su longevidad sean
mantenidos por estos. Por medio de las ayudas para el desarrollo, etc., también se ha
llegado desde ese entonces al aburrimiento de aquellos que se encontraron
repentinamente desocupados y desterrados, desalojados y con falta de iniciativa,
causando así una procreación explosiva y con ello, una sobrepoblación rápidamente
creciente. Por lo tanto, también la ayuda a los países en vías de desarrollo es culpable
de la sobrepoblación de la Tierra, así como de la destrucción y la amenaza contra toda
vida sobre la Tierra y el planeta mismo.
Dentro del mismo marco de destrucción del planeta y de toda vida terrestre mediante la
crianza de infinidad de descendientes, de lo cual resulta la sobrepoblación, también las
religiones principales y las sectas son culpables, ya que a más no poder caen
misionando como depredadores degenerados en los países del tercer mundo para
divulgar la obsesión de sus creencias religiosas y sectarias, con todas sus
consecuencias y degeneraciones despiadadas e inhumanas; degeneraciones que
consisten en la esclavización, en la mala administración y en la corrupción, así como en
la explotación y la influencia negativa de la conciencia, en el robo total de la libertad de
conciencia, en el ofuscamiento, en la guerra religiosa y en asesinatos religiosos, así
como en el embrutecimiento del hombre, etc., y es la causa principal de la estupidez de
la sobrepoblación - específicamente, con la demencial frase: "fructificad y multiplicaos".
La verdad es ésta: la Tierra está tremendamente sobrepoblada y va en camino hacia su
destrucción y hacia la destrucción de toda vida sobre ella como consecuencia de la
sobrepoblación. El hombre es el único culpable de esta sobrepoblación, ya que en este
19
sentido no conoce límites, como tampoco en todas sus otras degeneraciones. El mundo
animal, en contraste al hombre, actúa instintivamente en forma más sensata y de
acuerdo a las leyes naturales, ya que autoregula instintivamente su población y se
adapta a las posibilidades existentes de alimentación y de vida. Si por cualquier
circunstancia se establece una sobrepoblación, entonces se produce una mortandad
natural para eliminar a los animales excedentes. El hombre, como ser racional, podría
tomar ejemplo de ello, pero en su delirio de grandeza no se ocupa de ello de ninguna
manera. Él se cree la corona de la Creación y se cree estar facultado para poder actuar
contra todas las leyes naturales. Consecuentemente, continúa creando la
sobrepoblación, logrando como consecuencia, que estos continúen multiplicandose
incesantemente y asimismo aumenten las penurias, los males y la miseria, la
criminalidad, las enfermedades, las epidemias y las adicciones, y todos los otros tipos de
injusticias y degeneraciones, logrando que continúen inmesurables e incontenibles y que
ultimamente terminen en un caos rugiente y en la destrucción total de todo orden y toda
vida”.

No hay comentarios.: